jueves, 23 de marzo de 2017

JUAN GELMAN, Por Osvaldo Victor Fernádez




ANTOLOGÍA DEL LECTOR CÓMPLICE TOMO II


           “Vinieron dictaduras militares, gobiernos civiles y nuevas dictaduras militares, me quitaron los libros, el pan, el hijo, desesperaron a mi madre, me echaron del país, asesinaron a mis hermanitos, a mis compañeros los torturaron, deshicieron, los rompieron. Ninguno me sacó de la calle donde estoy llorando ahora al lado de mi perro. ¿Qué dictadura militar podría hacerlo? ¿Y qué militar hijo de puta me sacará del gran amor de esos crepúsculos de mayo, donde el ave del ser se balancea ante la noche?” 
                                                                                                                 J. G.

Afirma un artículo del periódico bonaerense “Diario de la Poesía”, en su publicación de primavera de 1992, que “Desde Violín y otras cuestiones” (1956) pasando por “Gotán”, “Cólera buey”, “Fábulas”, “Relaciones”, “Si dulcemente”, “Com/posiciones”, “Citas y Comentarios”, “Cartas a mi madre” y “Anunciaciones” -por citar apenas algunos de sus títulos más importantes-, hasta los actuales sonetos, los poemas de Juan Gelman no cesan de sorprender a sus lectores”.
Sin duda, este sentimiento enigmático y hondo, es el que pulsa al momento de desentrañar la poética del escritor argentino.
No puede despegarse a Gelman-hombre del Gelman-poeta, es decir, no pueden transitarse sus cauces literarios prescindiendo de la esencia humana y social que lo destaca. El cosmos de Gelman, contiene su creación y su interiorismo en una equilibrada coherencia, desde luego, pasando por su apasionamiento.
Pasión de la que se desprende cierta añoranza de sensible mirada al confesar, Mi infancia está muy lejos, en el barrio de Villa Crespo, en Buenos Aires. Nací ahí porque en un momento tan delicado como un alumbramiento quise acompañar a mi madre. Corresponde a un caballero estar con una mujer querida en una zona difícil como el parto.
Y, más tarde, la descripción de un hogar donde la libertad era principal eje: De niño recuerdo todo lo que se hizo en favor de los republicanos durante la guerra española. Las pintadas en el barrio y nosotros los pibes, juntando el papel plateado de los chocolates porque se creía que con eso se fundía el plomo para las balas de los republicanos; pero también el problema de la guerra mundial que en mi casa se vivía con intensidad y todo lo que ocurrió después: el golpe de estado del 43, el advenimiento del peronismo, el golpe del 55. Es decir que había todo un clima, un contexto de efervescencia social muy grande en todos esos años que sin duda impregnó nuestra actitud practicante; párrafo que identifica una infancia y adolescencia, donde fragua la imprescindible posesión de libertad y justicia, dos atributos que supo poner a disposición de ideales y que acercaría con el paso del tiempo, el intenso dolor que surge en su poética.
No recuerdo cuál fue el primer poema que escribí, pero si cuál fue el primero que publiqué. Vivíamos en Canning y Vera, y desde muy chico, desde los ocho años o tal vez antes, leía mucha poesía. La poesía era como una hipnosis; me atraían los sonidos por un lado, y por el otro el sonido de algunas palabras incomprensibles… Boris leía mucho. Fui saqueándole a mansalva la biblioteca.
Los niños de su tiempo, recurrían al cine y a las historietas para penetrar el mundo de la aventura, y en él recrear una vida de mayor vuelo, héroes y antihéroes que despertaban en los chicos, poemas amorosos o para hacer referencia a sus propias palabras “de amor”: Tenía once años, yo leía la revista “Rojo y Negro” cada vez que caía en mis manos porque tenía unos cuentos de aventuras buenísimos. En cada número traía una sección de filatelia y otra de espontáneos. Muchas veces traté de sobornarlos mandándoles cincuenta, sesenta estampillas pero me rechazaban el poema. Hasta que una vez por fin, me publicaron. Era, por supuesto, un poema de amor.
Un escenario amoroso que lo lleva a los bailes de barrio, a las milongas, desde los quince años. Así, como Borges decía que el tango es una forma de caminar, Gelman lo veía como forma de conversar. La milonga, aseveraba, es un diálogo bailable.
Inclinado a romper con la poética en boga, a decir lo justo y de la manera más realista -aseguraba que escribía poesía de puro holgazán, por la ventaja de la brevedad de los versos -, su interés intelectual iba acorde a su ética socio comunitaria, y junto a otros jóvenes poetas como José Luis Mangieri, Juan Hierba (Nemirosky), Carlos Somigliana, Navalesi, Harispe, Mezzera, Mase, Héctor Negro, Julio C. Silvain, Juana Bignozzi, Hugo Ditaranto.
El grupo, que destacaba una posición radical en la poesía como actitud libre, se concentraba bajo el nombre de “El Pan Duro”, y funcionaba como una cooperativa con el fin de la publicación de autor, mediante bonos. Proponían una poesía vinculada con la acción social y política, el lenguaje coloquial y los temas urbanos del paisaje popular.
El primer libro editado de Gelman, “Violín y otras cuestiones”, fue prologado por el notable poeta y periodista Raúl González Tuñón. Ambos se habían conocido en un recital dado en el teatro La Máscara, también organizado por el grupo. De él, confiesa el propio Gelman haber aprendido la finura.
Finura que no le no impidió, sin protocolo, retirarse del PC -A mí me echan del PC por haberme ido antes-, en 1964 cuando cumplimentaba funciones como corresponsal de la agencia China en París.
Atento a los movimientos de revolución e igualdad, luego de producida la muerte del Che Guevara, la derrota en Bolivia, decidió incorporarse a las FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias).
Creía en una revolución ineludible en el país: Una revolución no sé si posible, pero indudablemente necesaria. Una revolución que en 1973 me parecía al alcance de la mano.
No es mi intención profundizar en los aspectos políticos de este escritor/revolucionario/ idealista, sino ver algunos aspectos interesantes de su poesía.
Gelman sostenía que la poesía no tenía aspectos prohibidos, aunque él no escribiría nunca un poema a Hitler, ni siquiera para insultarlo. Sobre el oficio de poetizar hay una clara confesión donde se percibe la sencillez en su contacto con la inspiración: Claro que escribir poesía no es una mera cuestión de voluntad, cuando me toca me toca, y no hay vuelta. Hubo un momento en Paris en que me tocaba todas las noches.
Sobre su obra en el exilio, baste este fragmento: A mí me decía Marechal que cuando él se iba del país no podía escribir, pues necesitaba estar entre su gente, oírlos hablar, para poder seguir escribiendo. En mi caso personal eso es una razón que influye, y más en la poesía, que la materia prima es la palabra. Sin embargo he podido advertir una característica de la poca literatura que conozco escrita en el exilio: no es una literatura de derrota ni de autocompasión, donde predomina el sentimiento alguno de la diáspora. Los que predominan son otros criterios, la sensación de que estamos de paso.
Después de la dictadura militar en 1976, retorna a la Argentina en junio de 1988 en época democrática, cuando la justicia deja sin efecto la orden de captura, aunque decide radicarse en México. Denominado “expresionista del dolor”, recibe el Premio Miguel Cervantes en 2007.
Juan Gelman, es considerado como uno de los más importantes creadores latinoamericanos de nuestra época y su lírica es el resultado de un inquietante camino por la vida.
Los temas que fueron apareciendo a través del tiempo, sin duda han sido una marca a fuego en la piel y el interior del autor -la vida y la muerte, el dolor y el amor, el desgarro y la derrota, el exilio- , reflejados en voz sencilla y despojada de toda grandilocuencia en su obra, convirtiéndola en una marca personal, una voz propia.
Para finalizar algunos poemas inéditos, los cuales tal vez tenían algún destino próximo a ese 14 de enero de 2014, en el que fallece en México a los 83 años de edad.

EL ANIMAL

Cohabito con un oscuro animal
lo que hago de día, de noche me lo come.
Lo que hago de noche, de día me lo come
Lo único que no me come es la memoria.
Se encarniza en palpar
hasta el más chico de mis errores y miedos.
No lo dejo dormir.
Soy su oscuro animal.

INTERRUPCIONES

La lengua del dolido jadea de amores indecibles, apenas entrevistos,
como fuegos que le asechan la boca y ningún daño apaga y arden en
lo que será.

EL AVE

¿Qué soy sino mi estado de desertar, ave dura del siendo, vacío que no puedo agotar?

                                                                         ***

ANTOLOGÍA DEL LECTOR CÓMPLICE TOMO II









HISTORIETAS: LA VOZ DEL PERSONAJE

                                                                                     Por Marita Rodríguez-Cazaux





      Este breve artículo no pretende abordar la historieta como género literario ni su posición en el escenario cultural, social y político, puntos tratados magistralmente por escritores, dibujantes y artistas plásticos interiorizados en ese estudio específico. Tampoco se enfoca en las voces que afamados artistas adaptaron y dispusieron para los personajes de comics en versiones fílmicas de efectos especiales. 
      Por el contrario, la intencionalidad de este escrito es indagar el cauce que lleva al acento que otorga el Amigo Lector al personaje gráfico. Es decir, la identidad que damos a la voz de los personajes que habitan las viñetas, incluidas aquellas secuencias mudas que tampoco carecen de acentos definidos en nuestra imaginación. 
       Desde luego, todo lo expuesto es factible de refute, sin embargo coincidiremos en que, encerrado en esos globos que coronan a los protagonistas, hay un tono que recreamos de forma personal y que perdura a través de las épocas.
      Sería apropiado analizar la cualidad del color como primer punto. Esa conducta vocal, el matiz que el cantante emplea en la emisión vocálica -eufonía clara u oscura-, puede aplicarse para acercarnos al timbre que otorgamos a la figura dibujada, inclinados por la coloración que elige el dibujante.
    Para ejemplo, la mítica Periquita que, en blanco y negro, conserva el particular decir de niña traviesa e inocente, habrá de sonar diferente si la vemos aggiornada con falda azul y blusa rosa, zapatos marrones, zoquetes blancos. En este caso, la voz de Periquita se tornará dinámica y ella se convertirá en una nenita terrible de voz luminosa y estridente, dispuesta a diabluras de arco iris. 
      Diferente, la sensual Betty Boo, parece tener destinada -en color o blanco y negro-, una vocecita curvilínea y armoniosa con su figura pequeña y frágil, propensa a alaridos menudos y melosos al escapar de viñeta en viñeta.
       Evocar la imagen de Ramona, mucama de pelo oscuro y rodete alto, que despertó simpatía con su aire casi impertinente, el razonamiento directo y simplista, ausente de malicia, será imaginar en ella una voz aldeana y asombrada sin pretensiones de moderna coloración.
    Esto determina que la exuberancia de colores modifica la voz del personaje, puede asegurarlo quien haya gozado de las aventuras de Tintinen el primer álbum (1930), voz que habrán de transformar posteriores ediciones coloreadas.
   Otro escenario que influencia sobre las voces son los espacios que las contienen, es decir la atmósfera donde se establecen los sucesos. Si es una selva, la voz de Tarzán sonará estentórea, salvaje, abierta, mientras que si es la oficina vidriada de Clark Kent, imaginaremos su voz confiable y ceremoniosa, ligeramente parca, distante de aquella que suponemos en Superman, arrojada y cósmica.
      A este punto, hay que dividir las preferencias: los hombres tienen voces en sus cabezas diferentes a las otorgadas por las mujeres, es claro el ejemplo de Pampita, personaje femenino que atraía al colectivo viril del momento en la popular tira del Loco Chavez.
    Habremos de coincidir que esa tonadita dulce y naif jamás saldría por la boca de La Chacha, incansable hacedora de empanadas y mujer áspera y buenaza que barría a escobillazos las travesuras de Isidorito. Imposible, ni siquiera imaginando a La Chacha en osado traje de baño o con flequillo carré. Esta referencia cambia respecto a las chicas Divito, empinadas en tacos aguja y poseedoras de curvas imposibles, para las que hombres y mujeres destinaron vocecitas zalameras, excitantes y descaradas.
    Otro punto que acciona sobre las voces es la familiaridad que nos despierta el personaje. Pensemos en la entrañable Mafalda. Ella, como su hermano Guille y sus amiguitos son propietarios de la voz de nuestros chicos, hijos de la clase media latinoamericana, vecinos de nuestro propio barrio. Salvo Manolito, al que todos le adjudicamos voz de niño con un “prontogalaico” influenciados por su parecido con el padre, o Libertad que explayaba la voz para que tomase altura su mínima presencia en medio de nefastas dictaduras, el resto de la barrita goza de voces vibrantes, la risa fácil y el particular código que pertenece a nuestros chicos cuando salen del colegio o juegan en las plazas. Si referimos a la fascinación por ese género en la infancia y adolescencia, es primordial mencionar el artículo , del escritor y dramaturgo Germán Cáceres, donde su autor reflexiona sobre la presencia activa que alcanza la historieta en el aula escolar, “auxilio para maestros y profesores, disparador de la cultura y catalizador de la fantasía infantil”.
     Esos recursos didácticos en libros y manuales sobre hechos reales o de ficción, relatados en viñetas incluso en materias científicas, potencian voces influenciadas por modismos de informática e Internet, por lo tanto, nuevas licencias y atributos destinados a acoplarles acentos a personalidades tan disímiles como Sócrates, Marco Polo o el general San Martín.
      El siguiente tópico a considerar es el acierto lingüístico, esto significa que el personaje se expresa de manera creíble para sostener la voz que le imaginamos. Un ejemplo son los personajes del rosarino Fontanarrosa, los cuales no pueden pensarse en otro registro que no sea el rioplatense; de igual carácter las creaciones del uruguayo Tabaré. Estos guionistas y dibujantes, como otros colegas nacionales o extranjeros, han completado el costado humano de sus héroes y antihéroes al incorporarles mascotas en hazañas o vicisitudes y, para muchos chicos, esas mascotas fueron las primeras o las únicas con las que compartieron infancia y aventuras. Cabe mencionar algunas que acompañan a los personajes: Pluto, Snoopy, Dino, Idéfix, Patán, Sabiondo, Pichichus y Súper Pichichus –según la circunstancia–, Pampero, Mendieta, Diógenes, Fellini, Burocracia, la tortuga de Mafalda, Catalina la botella-perra y el tortugo Rodríguez de Matías, y tantos a los que les pusimos también acento, aunque varios de ellos solamente manifestaran silenciosas reflexiones acompañando a sus dueños. Aclaro que refiero a las mascotas cumplimentando ese rol puntual, no a los animalitos que han sido creados para protagonizar las tiras.
     Por último, señalemos que la imaginación posibilita armonizar la voz al personaje, por lo que adaptamos características del original a épocas actuales. Afortunadamente, esa licencia hace que las voces avancen en modismos pero no pierdan el atributo de perenne juventud, por el contrario su recuerdo recicla y rejuvenece, traslada al tiempo en que las revistas de historietas eran atesoradas porque héroes y heroínas pertenecían por completo al universo de los propios sueños. Éramos ellos mismos, quizá hasta su voz era la nuestra propia. La misma voz que aún llega para asombrarnos desde el lugar más tierno de la nostalgia.







Marita Rodriguez-Cazaux: Nació en Buenos Aires.
Formada en Letras y Psicopedagogía, es escritora y poeta en lengua castellana y gallega. Conferencista y Jurado de certámenes literarios, ensayista, prologuista, antóloga, correctora, su obra se encuentra en antologías nacionales e internacionales. Primeros Premios: Mesa Redonda Panamericana en la OEA (2024/2005), Fundación Travesía, FEDESPA, Escritores Latinoamericanos (La Habana), Cuentos selectos (Mérida, España), Rotary Argentina-Italia, Creadores Argentinos. 
Obra
Ensayos: “Los niños y las niñas de la emigración gallega”, “Cartas de éxodos y lejanías”, “Las voces de los niños emigrantes”. Narrativa: “De amores y desamores”-2010, “Del glamour a la ciénaga”-2013, “Las amantes son rubias”-2015. “Exiliados” -2014, novela de edición agotada. Poética: “Pasos desnudos”, “Luz Raída”, “Pulso sensual, “Poesía Congregada” -2014. 
Dirige el taller literario de escritura creativa “Andamios en tinta” y coordina el Grupo Umbral Literario San Telmo en el Bar Notable La Poesía, C.A.B.A. 
Inauguró en 2012 el proyecto ROI de Editorial Dunken y dicta desde el 2015 las clínicas de cuento, poesía, relato y creatividad literaria en la misma editorial. 
maritarodriguez1978@yahoo.com.ar







DÍA DE LA MEMORIA POR LA VERDAD Y JUSTICIA.



YA ES HORA DE SENTARNOS A LA MESA


Hermano, 
es hora de que vuelvan desde el tiempo
de tanto horror pretérito, 
tus dedos y tus labios.

Ya he llorado bastante.
Sólo tengo, un irte lejos y esta sierpe
que se revuelve siniestra, 

abominando.

Es hora de que vengas y me libres
de la cárcel del odio.

Que vuelvas, Hermano, 

que regreses,
si eso mismo me habías prometido.

He tendido el mantel.
Ya es hora de sentarnos a la mesa. 


Y LE CANTES JUSTICIA AL MUNDO ENTERO


Aunque el silencio anida en tu ventana
esperando me asomo para verte llegar
desde aquel tiempo desmembrado.

Y en el lugar en que tu mano dejó sombra
me acercarás a vos desde la muerte
para cantarle justicia al mundo entero.

Hermano,
conté hasta treinta mil
                y no te encuentro.






MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA


Cese el calvario de los benditos vientres 
que acunaron ausencias.
Y se levanten del surco
amordazados pájaros sin vuelo,
que enemigos de luces y de rosas
a pleno sueño de juventud, les dieron.

Memoria, Verdad y Justicia,
para aquellas que cantaron 
dulzuras de amor 
sobre el bombardeo de las cunas.


M.R.-C.
Poesía congregada (2014)
Editorial Dunken

miércoles, 22 de marzo de 2017

POETAS LATINOAMERICANAS


ROSARIO FERRÉ










Envío


a mi madre, y a la estatua de mi madre,
a mis tías, y a sus modales exquisitos,
a Marta, así como también María,
porque supo escoger la mejor parte,
a Francesca, la inmortal, porque desde su infierno insiste
en cantarle al amor y a la agonía,
a Catalina, de deslaza sobre el agua
las obscenidades más prístinas de su éxtasis
únicamente cuando silba el hacha,
a Rosario, y a la sombra de Rosario,
a las erinnias y a las furias que entablaron
junto a su cuna el duelo y la porfía,
a todas las que juntas accedieron
a lo que también consentí,
dedico el cumplimiento de estos versos:
porque canto,
porque coso y brillo y limpio y aún me duelen
los huesos musicales de mi alma,
porque lloro y escribo en una copa
el jugo natural de mi experiencia,
me declaro hoy enemiga de ese exánime
golpe de mi mano airada
con que vengo mi desdicha y mi destino,
porque amo,
porque vivo y soy mujer, y no me animo
a amordazar sin compasión a mi conciencia,
porque río y cumplo y plancho entre nosotras
los mínimos dobleces de mi caos,
me declaro hoy a favor del gozo y de la gloria.


Has perdido, me dice, la cordura


Has perdido, me dicen, la cordura
óyeme bien
cuando vas por la calle
todos apuntan con el dedo a tu cabeza ladeada
como si te la quisieran tumbar
solo apretar gatillo y plaf!
la frente se te hunde como una lata de cerveza
no saludes a nadie
no te peines, no brilles tus zapatos
cruza la calle de tu propio brazo
date la mano, ciérrate el cuello
mantente atento
ahí va el loco, dicen

tú pasas bamboleando la cabeza polvorienta
como un santo de madera sacado en procesión
los pies clavados a la tarima carcomida
mirando más allá
no dejes que tu carne florezca
déjate apedrear
has perdido
escucha bien
amárrate fuerte al mástil
átate a la polar
no desgonces ahora los tablones antiguos
no alces los remos de sus pivotes
clava a la estrella tu mejor ojo
mantente fiel
no pestañees sino de hora en hora
duerme tranquilo sobre tus puños
no tengas miedo de recordar
cierra tus dientes cristalcortantes
jaula tu lengua
no tragues más

has perdido la cordura, amigo, ya es ahora
corta la cuerda
súbete al viento
endura tu corazón.



Rosario Ferré Ramirez de Arellano, (PoncePuerto Rico28 de septiembre de 1938 - San Juan, Puerto Rico, 18 de febrero de 2016.
Escritora y poeta.
Nació en el seno de una de las familias más adineradas de Puerto Rico. Sus padres fueron Lorenza Ramírez de Arellano y Bartoli y Luis A. Ferré Aguayo, quien fuera gobernador de Puerto Rico entre 1968 y 1972.
Realizó sus estudios primarios en Ponce. A los trece años, se mudó a Wellesley (Massachusetts), en donde asistió a la Dana Hall School.
Ferré empezó a escribir profesionalmente a los 14 años, publicando artículos en el periódico puertorriqueño El Nuevo Día. Luego de graduarse de secundaria, Ferré viajó a los Estados Unidos, en donde obtuvo un Bachelor of Arts en Inglés y Francés en el Manhattanville College.
Ferré regresó a Puerto Rico en los años 1970 y se matriculó en la Universidad de Puerto Rico donde obtuvo su maestría en español y estudios latinoamericanos. Durante este periodo, fundó la revista Zona de Carga y Descarga junto a su prima Olga Nolla. La revista se dedicó a publicar autores nuevos únicamente y a promover las ideas del movimiento independentista. Ferré también publicó una biografía de su padre y varios poemas y escribió una columna en el periódico El Mundo. Ferré obtuvo un PhD de la Universidad de Maryland. Su tesis se tituló "La filiación romántica de los cuentos de Julio Cortázar".
Ferré también fue profesora en la Universidad de Puerto Rico y contribuyó con el ya desaparecido periódico The San Juan Star, un periódico puertorriqueño en inglés. También ha sido profesora invitada en la Rutgers University y la Universidad Johns Hopkins.
Durante su juventud, Ferré fue partidaria de la independencia de la isla, a pesar de que su padre apoyaba la estadidad. Sin embargo, posteriormente, Ferré cambió de opinión y se inclinó por apoyar la estadidad.
Luego de terminar sus estudios, Ferré se casó con el empresario Benigno Trigo González, con quien tuvo tres hijos: Rosario Lorenza, Benigno y Luis Alfredo. La pareja se divorció después de diez años de matrimonio. Mientras estudiaba en el Departamento de Estudios Hispánicos de la Universidad de Puerto Rico, conoció a su segundo esposo, José Aguilar Mora, un profesor y escritor mexicano. Sin embargo, el matrimonio solo duró unos pocos años. Mientras estudiaba en la Universidad de Maryland, conoció a Agustín Costa Quintano, un arquitecto puertorriqueño, quien se convertiría en su tercer esposo, con quien se estableció definitivamente en Puerto Rico.

MIS POETAS CONTEMPORÁNEOS, DE GUSTAVO TISOCCO

Se invita a visitar la Página del escritor y poeta Gustavo Tisocco.

POETAS LATINOAMERICANOS


ROSARIO CASTELLANOS






Ser río sin peces



Ser de río sin peces, esto he sido.
Y revestida voy de espuma y hielo.
Ahogado y roto llevo todo el cielo
y el árbol se me entrega malherido.

A dos orillas del dolor uncido
va mi caudal a un mar de desconsuelo.
La garza de su estero es alto vuelo
y adiós y breve sol desvanecido.

Para morir sin canto, ciego, avanza
mordido de vacío y de añoranza.
Ay, pero a veces hondo y sosegado
se detiene bajo una sombra pura.
Se detiene y recibe la hermosura
con un leve temblor maravillado.
Matamos lo que amamos. Lo demás
no ha estado vivo nunca.
Ninguno está tan cerca. A ningún otro hiere
un olvido, una ausencia, a veces menos.
Matamos lo que amamos. ¡Que cese esta asfixia
de respirar con un pulmón ajeno!
El aire no es bastante
para los dos. Y no basta la tierra
para los cuerpos juntos
y la ración de la esperanza es poca
y el dolor no se puede compartir.

El hombre es anima de soledades,
ciervo con una flecha en el ijar
que huye y se desangra.

Ah, pero el odio, su fijeza insomne
de pupilas de vidrio; su actitud
que es a la vez reposo y amenaza.

El ciervo va a beber y en el agua aparece
el reflejo del tigre.

El ciervo bebe el agua y la imagen. Se vuelve
-antes que lo devoren- (cómplice, fascinado)
igual a su enemigo.






Destino

Matamos lo que amamos. Lo demás
no ha estado vivo nunca.
Ninguno está tan cerca. A ningún otro hiere
un olvido, una ausencia, a veces menos.
Matamos lo que amamos. ¡Que cese esta asfixia
de respirar con un pulmón ajeno!
El aire no es bastante
para los dos. Y no basta la tierra
para los cuerpos juntos
y la ración de la esperanza es poca
y el dolor no se puede compartir.

El hombre es anima de soledades,
ciervo con una flecha en el ijar
que huye y se desangra.

Ah, pero el odio, su fijeza insomne
de pupilas de vidrio; su actitud
que es a la vez reposo y amenaza.

El ciervo va a beber y en el agua aparece
el reflejo del tigre.

El ciervo bebe el agua y la imagen. Se vuelve
-antes que lo devoren- (cómplice, fascinado)
igual a su enemigo.



Nació en la Ciudad de México, el 25 de mayo de 1925.
Vivió su infancia y adolescencia en Comitán, Chiapas,México; falleció en Tel Aviv, el 7 de agosto de 1974.
Estudió la licenciatura y la maestría en filosofía en la Universidad Nacional Autónoma de México. Con una beca del Instituto de Cultura Hispánica estudió cursos de posgrado sobre estética en la Universidad de Madrid.
Fue promotora cultural en el Instituto de Ciencias y Artes en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; directora de
Teatro Guiñol en el Centro Coordinador Tzeltal-Tzotzil, en el Instituto Nacional Indigenista
en San Cristóbal, Chiapas; directora general de Información y Prensa de la Universidad Nacional
Autónoma de México (1960-1966); profesora en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad
Nacional Autónoma de México (1962-1971).
Se le nombró embajadora de México en Israel de 1971 a 1974.
Fue becaria Rockefeller en el Centro Mexicano de Escritores de 1954 a 1955.
Obtuvo el Premio Chiapas 1958, por Balún Canán. En 1961 se le otorgó el Premio Xavier Villaurrutia por Ciudad real. En 1962 su libro Oficio de tinieblas obtuvo el Premio Sor Juana Inés de la Cruz. Además, fue merecedora al Premio Carlos Trouyet de Letras,1967, y al Premio Elías Sourasky de Letras, 1972.
Su obra ha sido incluida en diversas antologías y traducida a varios idiomas.

Obra publicada:
CUENTO:
Ciudad real, Universidad Veracruzana, México, Ficción, 17, 1960.
Los convidados de agosto, Era, México, 1974.
ENSAYO:
La novela mexicana contemporánea y su valor testimonial, Instituto Nacional de la Juventud,
Cuadernos de la Juventud, México, 1966.
El uso de la palabra, Excelsior, Serie Crónicas, México, 1974; Editores Mexicanos Unidos, México, 1987.
Mujer que sabe latín..., Secretaría de Educación Pública, SepSetentas, 83, México, 1974; Secretaría de Educación Pública/Fondo de Cultura Económica, Lecturas Mexicanas, México, 1984.
NOVELA:
Oficio de tinieblas, Joaquín Mortiz, México, 1962.
POESÍA:
Trayectoria del polvo, El Cristal Fugitivo, México, 1948.
El rescate del mundo, Dirección de Prensa y Turismo del estado de Chiapas, México, 1952.
Presentación en el templo, Madrid, España, 1951; 2a. ed., en Revista Antológica, México, 1952.
Poemas:1953-1955, Metáfora, México, 1957.
Al pie de la letra, Universidad Veracruzana, México, 1959.
Salomé y Judith, Jus, Voces Nuevas, 5, México, 1959.
Lívida luz, Universidad Nacional Autónoma de México,1960.
Álbum de familia, Joaquín Mortiz, Serie del Volador, México, 1971.
Poesía no eres tú, obra poética 1948-1971, Fondo de
Cultura Económica, Letras Mexicanas, México, 1972.
TEATRO:
El eterno femenino, estrenada en 1976; Fondo de Cultura Económica, Popular, 144, México, 1975.


POETAS LATINOAMERICANOS



GIOCONDA BELLI








Dáteme poema



No te me niegues como el niño juguetón
de mis sueños,
como el hijo que existe
en el ambiente interior de mis entrañas,
envuelto en un pequeño óvulo
en las trompas de Falopio.

Dáteme sin pasado obsesivo anatómico o erótico.

Dáteme sencillo,
dáteme desde afuera,
desde la piedra de algún camino
o desde el silencio de un ascensor
que lleva dos o tres personas desconocidas,
calladas en el silencio embarazoso
de la indiferencia.

Dáteme desde el agua,
desde la nieve inexistente de los trópicos,
dáteme rojo o azul,
confuso o transparente,
pero girame el alma,
volteame la mirada a otra parte,
haceme ver los pies sucios del pueblo,
el estómago grande del pueblo.

No me dejés tranquila, poema:
asaltame,
violame,
rebalsame los bordes,
los pliegues, los pechos
inundame de maravilloso asombro,
llename entera con el semen vital de la palabra,
con el milagro de un descubrimiento,
dáteme poema,
dáteme poema.







Huellas



Pronto me marcharé a selvas de humo y de concreto
andaré calles de ciudades hostiles
mi nombre sonará a otro nombre
mi rostro parecerá otro rostro
Por eso aquí, esta tarde
así quiero quedarme
viendo desde lo alto mi rebaño de volcanes azules
dejando que el paisaje se me crezca por dentro
que el lago se me instale en los pulmones
que las nubes se expandan en mi sangre
que me nazcan volcanes en los ojos
que esta visión de mito y epopeya
alimente mis ríos interiores
con los que me sostendré
cuando abra la distancia su profunda frontera.



Insomnio con palabras



De noche las palabras transcurren de puntillas
discretas andan entre los objetos
temerosas del ruido se descalzan
Sobre mis hombros insomnes aletean
el poema me saca de la cama
Tanto silencio rodea mis dos manos
estas que forman signos señales de humo lazos
para llegar a otros y atravesar misteriosas distancias
Quiero decir que vivo quiero decir que quiero
que sufro que me río
que soy un amasijo de mujer al filo de la noche y el desvelo
Mujer de pájaros de estaciones de blanco y negro
Poeta mujer ávida de palabras
en un país con un idioma extraño



Gioconda Belli (Managua, 9 de diciembre de 1948
Poeta, novelistas y activista nicaragüense.
Su obra literaria se caracteriza por su compromiso político y por rescatar y ahondar en el universo femenino, reivindicando el papel de las mujeres en la sociedad y en la construcción de la cultura.
En 1972, con su primer libro Sobre la grama, revoluciona la poesía centroamericana al abordar sin tapujos el cuerpo y la sexualidad femenina. 
Su activismo le llevó a militar en el FSLN, y a ocupar durante un tiempo (1979 a 1994) cargos de responsabilidad una vez los sandinistas derrocaron a Somoza.


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